En el documento del Eje Transversal de Lectura y Escritura con el que trabajábamos en el CAJ (Centro de Actividades Juveniles) se ponía de relieve que a pesar de que la relación de los jóvenes y adolescentes con la lectura constituye un tema de debate y preocupación de docentes, educadores, bibliotecarios, etc. lo común era escuchar diagnósticos de alarma sobre la “pérdida del hábito de la lectura”. Estos diagnósticos, o más bien sus fundamentos, son los que no nos dejan vislumbrar los procesos de lectura reales que suceden en la escuela y en la vida cotidiana de muchos jóvenes.
En ese sentido buscábamos repensar esas representaciones deficitarias de los lectores jóvenes y construir una mirada amplia sobre la lectura, que permitiera imaginar otros recorridos y formas de acceso. A la vez preguntarnos ¿cuáles son las concepciones de lectura que circulan en los espacios educativos?
En un proyecto de investigación del que formé parte, se decía lo siguiente: La crisis de la lectura es también una crisis de la educación humanística en tanto la información y la transmisión del conocimiento en la vida moderna se han diversificado del objeto material libro como principal soporte, encontrándose así diferentes espacios de recopilación de información y de generación de conocimientos.
Mientras tanto, en esos espacios educativos sobre los que era preciso intervenir, constatábamos con tristeza la predominancia de procesos de “exclusión y clausura”, con poca iniciativa en cuanto a diversificar los materiales de lectura. A pesar de que por medio de diversos programas de promoción de lectura se destinaban una inmensa dotación de libros que llegaban cada año a las escuelas, éstos sin embargo permanecían encerrados en las bibliotecas. Los libros que el mismo CAJ tenía para trabajar en los talleres también fueron a parar a las bibliotecas y allí permanecieron. Era impensable que circularan libremente, que pudieran colocarse en el piso o en una mesa a disposición de todos.
Ahora bien, Chartier con el término “nueva alfabetización” explica que “As pessoas, em sociedade, devem ampliar seus gestos y técnicas de ler e escrevere isso não quer dizer que devam trocar uns pelos outros” en esta convivencia de los medios con los sistemas de mídia.
Como educadores debemos prestar atención a lo que pasa con los nuevos medios de comunicación y las nuevas tecnologías de lectura y escritura, donde "otras formas de trabar contacto o de interactuar por medio de la escritura surgieron y fueron apropiadas por muchas personas, que se convirtieron en lectores de pantallas y escritores con acceso a medios de publicación sin o casi sin mediación".
Más que conocer como propone Ribeiro cuáles son las “habilidades um leitor deve ter para ler textos na tela” nosotros queremos tomar esas habilidades y ver si en la circulación de la cultura éstas pueden o están revirtiendo las formas homogéneas, repetitivas y controladas que se muestran en las aulas.
En todo caso, los ambientes digitales como parte de los letramentos digitales, con sus otros géneros y registros nos ponen en una perspectiva muy interesante que son los estudios socioculturales sobre la lectura. Aquí se recalca la “sociabilidad de la lectura”, eso que diversos estudios vienen señalando sobre la importancia que tiene para la formación de lectores la participación en espacios sociales donde se lee (y se escribe) con otros, pares o “expertos”. Los bloggers, los booktoubers redefinen los lugares canónicos asignados a la crítica de expertos y son espacios indudablemente dialógicos donde se producen lecturas. Los jóvenes desde siempre moran con esas formas dialógicas, y si la cultura digital es parte de su estar en el mundo entonces una gran parte de la tarea está hecha. Lo demás, que es impulsar y dar un marco pedagógico a las propuestas con la lectura y la escritura es otra tarea no menos grande para los educadores.
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ResponderEliminarOi Marcelita! importante la reflexión que traes para los educadores, ante este nuevo panorama de las nuevas tecnologías de lectura y escritura. Siguiendo a Couto, Oliveira & Anjos (2011) podemos decir que con la aparición de los ciberlibros, el texto electrónico nos coloca frente a otra realidad textual que presenta nuevas posibilidades como la hipertextualidad, los íconos animados, los efectos sonoros, las imágenes tridimensionales y la interactividad, todos los cuales vienen a enriquecer y a resignificar el acto de leer.
ResponderEliminarImportante sim pensar as possibilidades de leitura e escrita hoje, mas não chamo isso de letramento digital e sim de letramento em contexto digital, que são coisas diferentes...
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