lunes, 17 de julio de 2017

Encuentros con los idosos

Al empezar a leer a Messias, fue inevitable pensar en mi abuela. Filomena tiene 86 años, dirige su propio auto desde que la conozco. Como su jubilación mejoró notablemente con el gobierno anterior, ella pudo cambiar dos veces su auto, hasta tener uno 0 KM. Nunca quiso utilizar cinturón de seguridad porque le molesta al manejar. Ahora que suena una alarma cuando se lo coloca, se ve obligada a colocárselo con fastidio. El cinturón de seguridad es una tecnología que pertenece a otra época.
Ella pertenece al grupo de los idosos de idade avançada según Naciones Unidas. Mientras rememoro las innumerables anécdotas que siempre nos hicieron reír de su relación con las computadoras, el celular o una tablet que llegó hace dos años a sus manos, me doy cuenta que mi mamá entró a la categoría pre- idosos y mi papá a la de idosos jovens! Ahora se me abren dos universos para analizar.
Mi abuela, definitivamente no pudo conquistar el mundo de las tecnologías. Intentó pero para ella significaba un saber lejano e inalcanzable. A raíz de la evocación que me provocó el texo, consigo que mi primo active desde el celular de mi abuela una llamada por whatsapp. Ella está fascinada de poder hablar conmigo. Pregunta si hay que pagar. Y habla a los gritos, porque le da la sensación de que su voz de otro modo no llega desde Argentina hasta Brasil. Al final de la conversación me dice que le diga a mi enamorado que me cuente cuáles son las noticias de Argentina, así me puedo poner al día con todo lo que está pasando allá. No entiende que yo ya estoy extremadamente al día con las noticias de mi país, y que internet es la clave. Mi abuela tiene la noción de la distancia física, material.
Mis padres empezaron una alfabetización reciente con la computadora. Su primer acercamiento a este dispositivo no tiene más de 5 años. Luego, ese contacto se intensificó con el celular. Ellos utilizan únicamente el facebook y el whatsapp. Para trazar relaciones de afectividad y sociabilidad y para informarse. Mi mamá por ejemplo, es muy adepta a los mensajes en cadena. Ésta es una práctica común en muchas mujeres de su edad. Envían información política y de entretenimiento. Mi papá utiliza mucho el Facebook. Él tiene 34 amigos en total. Sin embargo, está convencido que cuando escribe en su muro, lo hace para el mundo entero. Para ambos, como señala Messias “atualmente, as redes sociais estão cada vez mais fazendo parte do sua dia a dia”, más allá de de que estas fueron creadas para jóvenes.
Ocurre que ellos como sus pares aprenden en soledad. Esto es lo que explica la autora. A pesar del desarrollo de las tecnología para facilitar el día a día de las personas “a sociedade não buscou acompanhar a expectativa crescente da população idosa, excluindo--os da coletividade informatizada”. Sin embargo, por la posibilidad de “estar incluídos en la sociedad” se las arreglan para utilizar las tecnologías. La conquista del mundo virtual por parte de estos sectores, no significa para ellos tan solo un pasatiempo sino una fuente de nuevos conocimientos, de comunicación y de interacción (Messias, 2014).
La autora, destaca con Motta (2004) que en Salvador no existe contacto entre idosos y jovens pero que en todo caso “em reflexão sobre sociabilidade, diz serem bons o reencontro e a solidariedade geracionais, enquanto o idoso busca uma redefinição de um lugar social”, Incentivar el encuentro generacional es estimular el encuentro con Pulgarcita pero desde una convivencia. Entonces se deberá romper con el paradigma de los jóvenes enseñan a los idosos en esos tiempos breves que les brindamos…Continuará.

Debates más amplios sobre la inclusión digital

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