En otro de mis trabajos en
educación, ya como profesora del sistema medio en un bachillerato para adultos,
me llamó la atención (y esto cobra relevancia a través de las lecturas sobre
Web 2.0) que la incorporación de las tecnologías se limitaba a la acumulación
de algunas máquinas, que tenían instalado únicamente algún procesador de texto.
Por ejemplo, cuando quería pasar videos en mi clase, debía llevar mi propia
computadora puesto que las computadoras del colegio no tenían reproductor de
video.
En varias ocasiones anunciaron en
la institución la colocación de banda ancha como un gran acontecimiento. Pero en
verdad, casi no se podía navegar por lo que todos perdían rápidamente el
interés. Al mismo tiempo este nuevo servicio
no se compartía con los alumnos y alumnas. Se les ocultaba la clave de acceso a
internet como una forma de custodiar lo que debía ser para utilidad exclusiva
del docente. De igual forma se procedía con las máquinas. Siempre estaban
celosamente guardadas. Sólo se utilizaban para una materia que era la de
tecnología. La profesora de tecnología solamente daba clases sobre Word y Power
Point como lo más novedoso. Sin embargo, en las mesas de exámenes, esta era la
materia que más alumnos tenía para rendir. Eso porque los estudiantes no
accedían al manejo de las PC con regularidad, ni siquiera durante el cursado en
el colegio. La misma profesora no tenía más que nociones básicas sobre manejo
de los programas clásicos.
La mayoría de los alumnos y
alumnas no tienen acceso en sus propios hogares al servicio de internet. Algunos
sí desde sus teléfonos celulares. Pero al estar la población que asiste a estos
bachilleres conformada por adultos, la mayoría mujeres pertenecientes a
sectores en situación de exclusión, internet no constituye una preocupación.
Puertas para adentro, en los 4
años que estuve dando clases, tampoco detecté una discusión acerca de las
tecnologías aplicadas a la educación, ni desde una perspectiva Web 1.0.
Con un casi nulo acceso a las
tecnologías, tanto en el libre y regular manejo de las máquinas como en
términos de la conectividad, la inserción de la comunidad educativa en el
contexto de la Web 2.0 sólo lo veía en relación a eventos sociales de la vida privada entre profesores, y de
igual manera lo utilizaban los alumnos/as.
Pensando este espacio particular del
nivel medio y primario público en Argentina (los Bachilleratos para jóvenes y adultos)
introduzco otra variable reciente que se puede analizar a partir de la propuesta
para formación de profesores en Web 2.0.
A partir del año 2016, todos los
BSPA de Salta, por Resolución Ministerial Nº 2516, debieron implementar la
Estructura Curricular Modular de la Modalidad Educación Permanente de Jóvenes y
Adultos de Educación Primaria y Secundaria. El Diseño Curricular Modular
(opuesto al diseño curricular arial, programado por materias) va a introducir en líneas generales un nuevo
modelo de currículum “flexible, innovador, abierto e interdisciplinario, que
responde a los distintos contextos sociales de los jóvenes y adultos. Pone
énfasis en el desarrollo de capacidades y habilidades sociales, la formación
ciudadana, el desarrollo de la autoconfianza y autonomía. La recuperación de
los aprendizajes previos de los educandos”. “El enfoque de aprendizaje basado
en el desarrollo y construcción de capacidades implica relacionar los saberes y
conocimientos con las necesidades de los sujetos, las situaciones de la vida
cotidiana y las prácticas sociales y ecológicas. Busca proyectar los
conocimientos en acciones…”
Esta es una propuesta innovadora
que busca convertir a cada estudiante en sujeto de derechos. Partiendo del
objetivo establecido en la Ley de Educación Nacional Nº 26.206 de “garantizar la alfabetización y el
cumplimiento de la obligatoriedad escolar a quienes no lo hayan completado en
la edad establecida reglamentariamente y a brindar posibilidades de educación a
lo largo de toda la vida.”
Aquí se establece un modelo participativo
y colaborativo de aprendizaje.
Aunque no es la intención hacer
un análisis pormenorizado de toda esa propuesta curricular, que entiendo por
demás interesante, solo quisiera contar que a la hora de su efectiva
implementación hubo escasa capacitación a los docentes desde los ministerios. Teniendo
en cuenta que el marco político presente en la propuesta marca una nueva
cosmovisión y les demanda a los educadores “asumir personal y colectivamente el
sentido ético-político del trabajo docente”, así como “generar condiciones
propicias para la crítica, el debate, la autonomía…” colocándolos ahora como «mediadores» que
pueden “dar lugar al error, a las dudas y a la discusión en la producción de
conocimiento”, esta capacitación era muy importante porque, por otra
parte se debían incorporar nuevos contenidos en relación a la diversidad, al
género, la ecología, la salud, la comunicación, módulos que aglutinaban a todas
las disciplinas por igual.
La tarea docente los aparta de
cierta manera de un trabajo aislado con su propia disciplina. Los temas para
abordar requieren de una formación más diversa. Por eso, las clases deben
planificarse en equipos interdisciplinarios y pueden darse a dos o tres voces.
Así y todo, en toda la propuesta,
aparece en un solo ítems una referencia explícita al papel de las tecnologías
en la implementación de este nuevo diseño. En una parte, se puede leer: “Usar
en forma reflexiva las nuevas tecnologías como herramientas de enseñanza
alternativa, aunque no excluyente, ni sustitutiva de otras más tradicionales”.
Esto me lleva a pensar que
inclusive al analizar un diseño curricular con una mirada tan diferente a la
tradicional, se pierde de vista el concepto del sujeto social como sujeto tecnológico.
También, que la casi nula conectividad
en este y en otros establecimientos de la ciudad (no hablamos ni siquiera de
zonas rurales) imposibilita una
exploración del contexto de la Web 2.0, que puede contribuir a que ese trabajo
en equipo tan necesario entre los docentes se efectivice. Y que por otra parte, posibilitaría la creación de una cultura de
redes cooperativas en una dirección diferente de la propiedad privada del
conocimiento. ¿Cómo los docentes pueden producir conocimiento colaborativamente,
abierto y accesible? ¿Con qué nuevas herramientas?. ¿Esto puede ayudar a
transformar las prácticas impermeables de los docentes a introducir cambios que
los saquen de los lugares cómodos en que muchas veces se colocan?